7 Nada. Absolutamente nada. Puro pensamiento. ¿Estaré muerto? ¿Qué chingados me está pasando? Ni un color, ni un sonido, ni un olor, ni una sensación. Pero sigo sintiendo. Está angustia de no saber que es lo que esta pasando ¿a poco no es nada y no existe? ¿Esto es la muerte? La pura indeterminación. El puro vacío de no saber nada y sin embargo estar pensando. Ya sabía que ese cuento del paraíso y del infierno era pura mamada. O como lo llaman en otras culturas, Hades, Mictlan, etc., sus descripciones no son nada espeluznantes comparado con lo que estoy sintiendo ahora. Saberme solo, sin poder hacer nada, solo pensar y pensar. Aproximadamente calculo que llevó aquí como doce horas en la pura angustia mental. Pero que estoy diciendo, si estoy muerto, para mí ya no hay más tiempo. No tengo cuerpo con que moverme, ni me este fastidiando, con hambre o sueño, o por ejemplo bañarme y lo que es peor aún no podré besar, ni hacerle el amor a mi Sofi. ¡No!, ahora recuerdo, mi Sofi, el accidente, ¡en la madre! Si, ya sé que la cague apresurándome, pero había que llevarla y regresar a tiempo con su papas para que no sospecharan nada. ¡Que cagado! No hay nada, pero si puedo recordar y ver a través de mis recuerdos. Esta sensación, aun viva en mí, de ir entrando lentamente en el cuerpo de Sofía. Pero que pendejo soy. Ese ha de ser el paraíso tan mencionado. La descripción de ese momento en que llegas a la cúspide con el ser querido. Su olor, sus senos, sus ojitos llenos de placer. ¿En donde estará ella? No quisiera pensar que esta,…así como yo en este momento. Ya, dejemos de hacer hipótesis sobre los demás y pensemos en como voy a organizarme para pensar cosas tal vez en un orden predeterminado y más productivo. Podría escribir, bueno pensar, el cuento que iba a mandar para el concurso de creatividad juvenil. Tendría que pensarlo y recordar palabra por palabra para que no se me olvide. Si, practicaré ejercicios de memorización, ya que tengo todo el tiempo del mundo. Si sigo así podría escribir, no uno, sino mil cuentos y ser el nuevo Sherezado, pero en mi caso no lucharía por no morir, sino por vivir. Podría escribir novelas y todo lo demás, es más podría escribir los nuevos tratados filosóficos y hechos de las historia de este sitio llamado, como le pondremos, Nada, o Mente sin más, o Viaje al centro de mí. ¡Es un absurdo!, si sigo así temo empezar a desvariar y volverme loco. Si, como si le importara alguien. Debo serenarme, tratar de poner la mente en blanco y no pensar. Pero si es lo único que hago, lo que creo todavía me da identidad. Soy Héctor, o la mente de Héctor que piensa, moriré del todo si dejo de pensar. Lo cierto es que no quiero morir. Lo cierto es que no quiero vivir, si a esto se le llama vida. Lo cierto es que tengo miedo. Miedo, de desesperarme. Si por unos minutitos de retraso estoy aquí, me imagino, que pasará, si pasa y pasa el tiempo y yo no logro más que estar así.
Auxilio, auxilio, por el amor de Dios, que alguien tenga piedad de mí.
Que idiota, no me puede ayudar alguien humano, supongo que, con lo poco que he estudiado, ningún humano puede ayudarme porque sino ya habría escrito sobre está experiencia y ya habrían venido a buscarme. Pero si humanamente nadie me puede ayudar, sólo me puede ayudar Él.
Pero si, siempre he dudado de su existencia. Como me divertía mentándole la madre cuando algo me salía mal, cuando no había explicación posible de mis errores o de mi mala suerte, solía decir Dios ¡chinga tu madre! Tú has de ser él culpable de que me haya ido tan mal, y que las cosas no me hayan salido como quisiera que me hubieran salido. Entonces tenían razón cuando me decían que si le mentaba la madre, en el fondo pensaba que existía. Y si existes porque no me ayudas. Ya sé. Quizá porque no te lo he pedido aún.
Calma, eso es lo que no quería, desvariar. O, estoy consciente que le voy a pedir algo a alguien que siempre he creído que no existe, o estoy comenzando a desvariar. Pero porque la duda, si le pido algo a quien no existe, no pierdo nada. Pero si existe, tendría que pedirle disculpas, y pedirle que me ayude a salir de aquí o de plano a no ser. Si, prefiero no ser, es decir la muerte a seguir piense y piense y piense.
Hagamos un intento, Dios, ¡si existes, ayúdame!